Parroquia hoyo de manzanares

HISTORIA

La Villa de Hoyo de Manzanares se funda en el siglo XIII por ganaderos y pastores segovianos. Hasta el año 1695 fue anexo de la Parroquial de Manzanares junto con Morarzarzal, Cerceda, Becerril, Matalpino y El Boálo. Se desmembró dicho año por el Exmo. Sr. Cardenal Portocarreño, Arzobispo de Toledo, a la cual pertenecía eclesialmente en aquellos tiempos, erigiendo la Parroquia por vacante del cura de Manzanares el Real. La titular de la parroquia fue, y es, Nuestra Señora del Rosario.

En la Iglesia parroquial siempre hubo una imagen de "Nuestra Señora del Hoyo", patrona del pueblo, que el 9 de septiembre de 1966 se le cambió el nombre por el de "Virgen de la Encina" por suscripción popular previa solicitud del entonces párroco del lugar.

Historia del templo parroquial



La Iglesia parroquial primera, creemos que Comenzó a construirse en el siglo XV y no se concluyó hasta el XVIII. A lo largo de su historia, el edificio de piedra de granito tuvo que soportar numerosas rehabilitaciones. La última fue la que lo convirtió en lo que es ahora: el Teatro de las Cigüeñas. Hasta entonces fue desde su construcción la Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, en agosto del año 1777, año en el que encontramos en el Archivo de Toledo un legajo clasificado como M_14 Exped 72 en que se hace referencia a un escrito enviado por el Sr. Párroco, D. Rodrigo de B, cura propio de la Iglesia de Hoyo de Manzanares con destino desconocido pero que bien podría ser al Arzobispado y en el cual se dice: "los tejados de la iglesia se hallan muy malhumorados por la continuación de las lluvias y el aire rascan la iglesia; con muchas goteras que impiden sus hermosuras y la hacen indecente, por cuya razón se hace preciso blanquear las manchas y el tejado haciéndose muy sucio y fe. La Fábrica (Iglesia en el léxico de entonces) se halla hoy con seis redes".

La situación por la que pasaba la Iglesia en el año 1777 y en base a esto es ruinosa: goteras, sucias las paredes y con el tejado en malas condiciones que impedían contemplar su hermosura.

A mediados del siglo XIX, exactamente fechado el 25 de enero de 1858, se recoge un documento dirigido por el cura propio al Excmo. Señor Arzobispo de Toledo en el que entre otras cosas se dice: "La Iglesia se encuentra en la mayor indigencia y sin fondos". "En las mesas del Altar llueve como en la calle". Diciendo a continuación: "es un pueblo de cincuenta vecinos, siendo la mayor parte quienes quieren dar veinte reales para las obras y cuya propuesta asciende a cincuenta mil reales".

El 14 de mayo de ese mismo año, reunidos en la Casa Consistorial, el Ayuntamiento en Pleno y los vecinos, acuerdan que si bien no se puede pretender bajo ningún pretexto hacer sacrificio económico alguno en metálico, pero sí obligar a los concurrentes a suministrar al pie de obra toda la piedra que sea necesaria y que gratuitamente se pedía del despojo de las canteras.

Es en el año 1862, cuando después de muchos avatares y cuatro años de reformas, cuando se pone fin a la finalización de las obras habidas en la Iglesia Parroquial.

La antigua Iglesia Parroquial es un edificio barroco del siglo XVII con algunos elementos de los siglos XV y XVI. Orientada al este, es una construcción de mampostería de granito, con hiladas de sillares en las esquinas. El exterior denota una planta con numerosas dependencias añadidas y otras perdidas.

La nave principal tiene adosada una nave lateral más baja por el lado del Evangelio; la capilla mayor, cuadrada y de igual altura que la nave central, tiene en su lado Evangelio otra capilla de construcción posterior, la cual a su vez comunica con una pequeña sacristía. Todo el lado sur del edificio tiene adosado un cuerpo de construcción reciente que alberga un pórtico y una segunda sacristía.

La espadaña destaca con respecto al muro de los pies, es de sillería desigual y su parte inferior es más primitiva (principios del siglo XVI); la parte superior ha sido rehecha recientemente. Consta de dos cuerpos; el superior algo más estrecho, abre dos vanos de medio punto para las campanas y remata con un frontón con pequeño óculo y pirámides con bolas.

La cabecera de sillarejo, de principios del siglo XVI, presenta restos de cornisa de piedra con decoración de bolas.

El Nuevo Complejo Parroquial



El actual templo parroquial es moderno y sustituye al antiguo barroco del s. XVII. El sábado 4 de agosto de 1973 el entonces Arzobispo de Madrid, el Cardenal D. Vicente Enrique y Tarancón, consagró el altar de la nueva Iglesia de Hoyo de Manzanares, inaugurando el Conjunto Parroquial que fue proyectado por el arquitecto D. José Manuel Marañón Richi el 19 de abril de 1971 y ejecutado por el aparejador D. Daniel Salgado Benito y el contratista D. Fernando Larrumbide Torre. La primera piedra fue puesta por el obispo auxiliar de Madrid D. Juan Ricote Alonso y Dª Concepción Guerra Zunzunegui el 26 de diciembre de 1971.

Un proyecto que se fue afrontado fundamentalmente gracias a la aportación de los fieles (el 88 %) y gestionado por la Junta de Seglares para la construcción del Nuevo Templo Parroquial de Hoyo de Manzanares, cuyo presidente fue D. Ernesto Garrido Jiménez. El resto se reunió mediante una aportación del Arzobispado de Madrid.

La Junta fue elegida en la reunión que el párroco de entonces, D. Alejandro Peñamedrano Flores, convocó a finales de 1970 con fieles del pueblo y de "la colonia", según consta en el archivo parroquial. En la misma, se expuso que la Iglesia de toda la vida del pueblo se había declarado en ruinas, tenía en mal estado los suelos y la techumbre, no tenía calefacción, no estaba bien ventilada y era insuficiente su aforo para el incremento "espectacular" de población que había experimentado Hoyo. Según se argumentó entonces, el Ayuntamiento estaba dispuesto a permutar el terreno de la misma por el actual, que era más grande. El Arzobispado aprobó la operación el 5 de febrero de 1971, tras incluir en el anteproyecto de construcción presentado varias modificaciones.

No todo salió como se presentó y, después de muchas incidencias y errores en la ejecución que hubo que subsanar posteriormente, -y aún seguimos subsanando-, este Complejo parroquial da servicio religioso a nuestro pueblo.

En el 2006, ante las necesidades de la creciente actividad pastoral, se tuvo que convertir la parte de la vivienda del párroco en salas parroquiales y almacenes. Aún así, en la visita que realizó a nuestra parroquia el entonces Arzobispo de Madrid, Cardenal D. Antonio María Rouco Varela, el 7 de septiembre de 2008 con motivo de las fiestas patronales, confirmó a once jóvenes y apuntó la necesidad de solucionar la falta de viviendas para los sacerdotes y de espacios pastorales en la parroquia. Después en la visita pastoral realizada por el obispo auxiliar Mons. D. Fidel Herráez Vegas los días 3 y 6 de Mayo de 2009 destacó la rica y abundante vida pastoral de la parroquia y el compromiso de todos los que la formamos para seguir adelante, unidos y en comunión, también para dotarla de las instalaciones necesarias de las que carece.

El problema de la vivienda de los sacerdotes no se solucionó hasta que en el 2011, gracias a la herencia que dejaron D. Alfredo Sanz Escorial y D. Cruz Sanz Escorial, se reformó una casa vieja en el pueblo convirtiéndose en la nueva Casa parroquial que desde entonces viven los sacerdotes de nuestra parroquia.

El actual templo parroquial



Es un edificio construido de hormigón, ladrillo y cristal; tiene planta formada por dos naves unidas por el presbiterio: la principal con forma de octógono y la Capilla del Santísimo con forma de hexágono. La principal está coronada en cinco de sus lados por un coro amplio. En ella encontramos tres tallas de madera: un Cristo crucificado, La Virgen de la Soledad (de vestir) y San José con el Niño. Además de la imagen de un Resucutado (de Olot), todas ellas contemporáneas. La mayoría de los muros contienen vidrieras del s. XX realizadas por el artista madrileño Rodríguez Bariaín

La Capilla del Santísimo la preside el Cristo crucificado del pueblo, realizado por el taller de Olot, y tres Iconos semicirculares sobre el altar que representan las tres teofanías de los Misterios Luminosos del Rosario: El Bautismo de Jesús, La Transfiguración y La institución de la Eucaristía. Encontramos tres imágenes más: Ntra. Sra. de los Dolores (de vestir), San Antonio de Padua (talla de madera) y el Corazón de Jesús (de Olot) sobre una columna de piedra de granito decorada con bolas perteneciente al púlpito de la antigua Iglesia. Las paredes están rematadas por un Vía Crucis pintado a mano realizado en tabla por Artemartínez de Horche. Al fondo, una gran vidriera a modo de retablo de Rodríguez Bariaín con la titular, la Santísima Trinidad y la Eucaristía.

El edificio está cubierto por una estructura metálica y exteriormente con pizarra, teniendo un campanario exento.

La imagen de Nuestra Señora del Rosario de Hoyo de Manzanares



Es una imagen moderna, ya que la original se quemó en la Guerra Civil. Al terminar, se hizo una imagen nueva inspirada en un grabado antiguo. Esta advocación data desde el principio de la existencia del pueblo ya que ha sido siempre la titular de la Iglesia parroquial. Es una imagen de la Virgen no muy grande, vestida y ha gozado de mucha devoción y cariño entre los hoyenses.

Su fiesta se celebra el primer domingo de octubre con una romería del pueblo a La Cabilda, organizada por su cofradía. La imagen se trae el viernes anterior desde la Ermita al templo parroquial para celebrar un triduo preparatorio.

 

 

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Tel. 91 856 60 45
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